Al aprender una lengua, para hablarla bien, lo fundamental es escuchar.
Para escribir bien, lo importante es leer mucho.
Partiremos de la comunicación oral para luego dar lugar también a la escrita.
También tendremos en cuenta los indicadores de refuerzo que se utilizan habitualmente en la lengua oral, sobre todo para desarrollar la expresividad oral y para que el nuevo hablante pueda conversar.